The Cloud Revolution

Fecha

30/06/2020

Estrategias de administración para la revolución en nube

Estrategias de administración para la revolución en nube

¿Qué es la nube? Sus ventajas

La nube es en pocas palabras un gigantesco centro de datos de Internet con enormes recursos. La computación en nube es la interacción entre un individuo o negocio y un servicio en nube.

A diferencia de los centros de datos tradicionales, los centros en nube usan servidores que requieren menos mantenimiento y están configurados para sortear los problemas de hardware. Cuando un servidor falla, se transfiere el trabajo a otros servidores sin interrupción del servicio.

La nube también ofrece economías de escala más rentables para una compañía que realizar todas sus actividades tecnológicas internamente. Los costos son bajos porque requieren de menos empleados que los centros de datos tradicionales, además un administrador de sistemas puede supervisar hardware que procese cientos de aplicaciones.
Una característica única de la computación en nube es el “control pragmático” del usuario, usted puede enviar datos e instrucciones al servidor y “manipular los resultados”.

La nube resulta especialmente útil en momentos donde el tráfico de los negocios está en alza, ya que al ser elástica pueden manejar los picos de los negocios con facilidad sin costarle a la empresa la creación de un nuevo centro de datos. Pueden, simplemente pagar los servicios que usan de la nube.

 

¿En qué consisten los centros de datos en nube?

Los operadores de la nube combinan microprocesadores de bajo costo (chips x86) en servidores de cuatro, seis u ocho CPUs, los que agrupan por millares. Algunas de las empresas que arman estos centros son: Amazon Web Services, App Engine de Google, la nube Azure de Microsoft, Rackspace Cloud, Sun Microsystems, IBM, Yahoo!, eBay y Facebook.

En el futuro, es probable que los proveedores de servicios en nube creen centros interconectados de megadatos en todo el mundo.

 

¿Cómo evitar fallas?

Los diseñadores de la nube resuelven problemas que asedian a los administradores de TI. Cuando se tienen tantos servidores trabajando juntos ocurren fallas y para ello la elasticidad que caracteriza a la nube debe tener “tolerancia a fallas”. Google por ejemplo, desvía el trabajo cuando hay algún problema mediante un software.

 

¿Qué es la virtualización?

Es el proceso de tomar una máquina física y subdividirla con software para que equivalga a varias máquinas pequeñas. Aunque éstas operan independientemente, comparten los recursos de hardware de un solo servidor sin afectarse mutuamente. Este concepto permite trabajar en el mismo servidor sin traslapar o mezclar datos. El hipervisor es un método automatizado para asignar recursos entre requerimientos contendientes, supervisa el proceso de virtualización y actúa como vínculo entre las aplicaciones y el hardware.

Los administradores de la nube pueden controlar varios servidores desde una consola y los operadores pueden mover las máquinas virtuales de un servidor a otro sin interrumpir su funcionamiento.

El hipervisor da la instrucción al hardware de qué trabajo hacer con base en los requisitos de la aplicación. Ahora, los gerentes de TI tienen la libertad de actualizar el hardware sin cambiar la aplicación.

 

Nubes Privadas, Públicas e Híbridas

Puede hasta ahora sonar la nube sonar como la solución perfecta al problema de modernizar los centros de datos, sin embargo, existe un punto que no hemos explorado, la seguridad. A pesar de los esfuerzos realizados por parte de los proveedores de servidores en nube de inspirar confianza, muchos de los directores ejecutivos siguen optando por implementar una “nube privada”. Esta nube privada es más eficiente que los centros tradicionales pero más cara que los servicios públicos.

La nube tiene riesgos y problemas de integridad de datos sin resolver. ¿Qué pasa si la falla afecta a todos los servidores en la misma zona? Una práctica inteligente es que su sistema de recuperación esté en una zona diferente, pero tiene un costo adicional.

Las nubes privadas comparten las características de sus contra-partes públicas. Las compañías inteligentes ampliarán su capacidad x86 en un esfuerzo por reorientar su infraestructura de cómputo para que se ajuste a los avances de la nube. Cuando la nubes privadas puedan coordinarse con las públicas, se crearán la “nube híbrida”.

Muchas compañías administrarán principalmente en su nube privada y cuando presencien peaks se cambiarán momentáneamente a la pública.

Obstáculos

Las nubes públicas y privadas deben alinearse sin problema. Sin embargo, desafortunadamente no es así, los obstáculos evitan la interacción perfecta. Los problemas sugieren incompatibilidad de formato de archivos y movimientos proprietarios de los proveedores de servicio en nube. Esto sucede hoy en día, ya que para evitar el traspaso de clientes entre distintos servidores de nube, Amazon, por ejemplo, creó el formato AMI que sólo se puede ejecutar en sus centros, obviamente Amazon no es el único caso.

Por qué volar en la nube

Las empresas han estado operando con la noción de que los recursos de las computadoras son limitados y caros. Sin embargo, con las nubes públicas, las compañías pueden usar el poder de grandes grupos de datos a un buen precio. Quienes comprendan esto, obtendrán una ventaja por sobre sus competidores.

La nube puede fortalecer las relaciones entre las empresas y sus clientes. Por ejemplo, pueden ofrecer una gama de opciones y servicios que permitan a los clientes crear un producto personalizado que satisfaga sus necesidades especiales. La nube puede capturar información rápidamente y ponerla a disposición de la empresa. Por último, la nube también aumentará el poder de las computadoras personales del usuario final individual, al ofrecer los recursos de este poderoso centro de datos conectado en red.

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